Ya os podéis olvidar de viajar cuando seáis padres, nos dijeron…

¡Se equivocaron! Viajamos más que nunca, aprendemos más que nunca, conectamos más que en casa.

Viajar no hace que cambie tu vida, pero sí hace que la disfrutes de otra manera. Enfrentarse a nuevos retos juntos, con situaciones que nos sacan de nuestra zona conocida y nuestras comodidades, nos enseña a gestionar de una manera diferente los imprevistos, a abrazarlos y convertirlos en anécdotas divertidas para recordar al llegar a casa.Coordinamos viajes para familias

Todos aprendemos, todos crecemos en el viaje.

Acompañamos a otras familias a descubrir el mundo con nuestros peques, para que tanto ellos como nosotros disfrutemos de lo que nos apasiona.

Viajamos sin prisas. El ritmo de viaje con niños cambia y las prioridades también. Damos importancia al estar y no tanta al ver. Caminamos y recorremos lugares para conocer y disfrutar, con calma y curiosidad, dando espacio al descubrimiento del mundo a través de los ojos de nuestros hijos, jugando, sintiendo.

Pareja de padres jóvenes con el bebé en porteo. En la naturaleza a los pies de una cascada.

  • Viajar con peques no va solo de conocer lugares nuevos. También va de todo lo que ocurre mientras los vivimos juntos.
  • Se acostumbran, poco a poco, a escuchar otros idiomas, ver otras formas de vivir y descubrir culturas diferentes desde la naturalidad.
  • Aparecen nuevos vínculos: con otras familias, con otros niños, con personas que forman parte del camino.
  • Y también aprendemos mucho de ellos. De su manera de mirar, de sorprenderse, de parar donde nosotros quizá pasaríamos de largo.
  • Viajar con peques nos invita a ser más flexibles, más espontáneos y a soltar un poco la idea de tenerlo todo previsto.
  • No se trata de que todo salga perfecto, sino de compartir experiencias reales, adaptarnos y crear recuerdos desde la primera infancia.
  • Recuerdos con sabores nuevos, olores distintos, paisajes que se descubren despacio y momentos sencillos que se quedan.
  • Viajar así puede abrirles mundo.
  • Porque somos más manos, más cabezas y más corazones cuidando de los peques.
  • Porque en compañía todo se lleva mejor.
  • Compartir fortalece nuestra confianza.
  • Derribamos miedos al compartirlos con otros.
  • Los problemas son menos problemas porque hay más soluciones.
  • Es reconfortante estar en el barco del mismo tipo de educación y poder compartirlo abiertamente.

Si vosotros también pensáis que no hay mejor forma de aprender que dejar hacer y descubrir.

Sois familias con niños de entre 0 y 5 años.

Creéis en la educación positiva, reforzando su confianza y dejando que descubran el mundo con sus propios ojos. Acompañando en su desarrollo y ayudándolos a surfear sus miedos.

¡Entonces estamos en el mismo camino!

Pareja tartaruga de padres jóvenes con un bebé. 
En un mirador de Italia. Al fondo Verona.

Tu aventura en familia está a punto de comenzar

Scroll al inicio